Mi almuerzo de mañana
Es la muerte soleada de hoy, frente a la parcela.
Es la resurreccion del descanso de ayer
La esperanza enterrada que se saca con las papas y las cebollas.
El silencio de Dios es la sequía
Desperfectos en la tuveria del cielo las tormentas.
El anhelo se nos muere con las cosechas perdidas
Se nos alimenta el ansia con los signos de viento y nube.
Pendemos en medio del capricho de la tierra, dependemos del hacendado capitalino y sus remates.
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