Esta dolencia
Se me vino polizonte entre la semilla
Retoñado entre hiedras
Cultivando en piedras,
El sabor desabrido de un suelo amargo
Bebiendo fango oprobio subiendo del cáliz hasta la corola
Llenándome la savia de locura existencial.
El sembrador lejanamente se dibuja en ello
Gotas que no bastan
Sol que derrite nuestros pétalos.
Aún padezco el mal de las flores
Se me vinieron polizontes las púas por la garganta
Retoñando espinas en los lagrimales
Cultivado en congoja,
El dolor vasto y seco de falta de agua.
Mis hojas marchitas tumbadas en la tierra
Mi carne y savia, alimento para gusanos de tiempo
De esta aflicción compostada se nutrira una cala blanca.
Y yo aún, padezco el mal de las flores.
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