jueves, 3 de noviembre de 2022

Con Servando.

 Se lo tragó una casa de los sustos
Pintada de color hueso espanto

Espera en un taburete a que venga la muerte, y para sí lo tome sin retroceder.

Mira al fondo de las verjas
Cómo pájaro que añora una rama lejana

Cruza los brazos con cara gruñona
Le reclama al vacío la demora 
Le demanda al árbol libertad.

El fuego no pudo consumirle
Su risa asomada sobre sus revistas
Burlándose pícaro de la desesperanza

Más se apagó su fuero chocando con el frío de una tumba terrena

Se hizo uno con las historias que guardaba
Ya no sonará jamás
Muda permanece de Guadalupe la garganta.

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