viernes, 26 de abril de 2024

Onanismo (matar a una gaviota de un solo tiro)

 Un libro de autoayuda es como que le hagan una paja con su propia mano

Ante esta situación hemos acordado:

No es lo mismo manual de autoayuda que autoayuda manual.

2-

Una autoayuda viene siendo necesaria si pelea mano a mano contra un ciclope

En ocasiones también es pertinente hacer justicia por mano propia

3-

A la viuda de los cinco hijos (Doña Manuela Garro) le han internado en una institución mental

Los oficiales llegaron a tiempo: Por poco se mata a puñaladas

4-

Han dado galardón al poeta del vecindario

                                                           Ha roto el récord de más partidas de solitario.

5-

Autoayuda practica es hacer manualidades

Recordemos:

No es lo mismo manual de autoayuda que autoayuda manual.

miércoles, 24 de abril de 2024

El payaso y sus globos (nueva versión)

Hay lugares en los que esperan que uno haga malabares con globos.
Hay globos en lugares, los que esperan unos malabares.
Hay malabares en los globos, lugares que uno espera.
Hay lugares en que uno espera globos en los malabares
Hay globos en los que esperan uno malabares
Hay malabares 
que globos  uno espera
Malabares 
Hay globos espera uno
Espera uno que sigan habiendo globos en los lugares donde malabares
El payaso y sus globos
El payaso
Hay malabares en los globos, lugares que uno espera.

viernes, 19 de abril de 2024

$alv€

 

Hermanos:

Infórmanos a toda la feligresía que el perdón de Dios valdrá una cuota semanal

 

Que la gracias divinas nos vendrán en cheque o transacción bancaria

Los ángeles cuidan el cielo, sus puertas y sus entradas

Es de esperar: no dejarán pasar alma sin tiquete.

 

Tendrá la patria celestial detector de metales, metralletas, corbatas y trajes

Tarjetas, billetes y cajeros automatizados.

Oferta y demanda

Un resort con vista a todo el mar

Una cuenta regresiva para ver pirotecnias en el sol

 

Hermanos:

Infórmanos a toda la asamblea que no encontrarán al salvador paseando en el cielo entre las blancas nubes

Le hemos echado afuera

Quiso pagar la mensualidad con tres panes y cinco peces.

Extenso Análisis de teología económica.

 Según últimos informes:

Dios es verde

Mugroso

Palpable

Y tiene la cara de Benjamin Franklin.

El Balón.

 

«El Balón»

 

«… fulminar hormigas

Como si fueran sapos…»

(Ssacal, Monna Lisa sin fondo, Non c’è qualcosa di bello?)

 

Una hormiguita pasa, evita el espacio entre mi taza y la azucarera

En mi se manifiesta querer aplastarla con el dedo

Sin juicio ni justicia

 

Entonces pienso en un hombre con traje negro

Con un maletín también negro de exteriores de cuero, interiores de terciopelo rojo

Lleno de cables y mecanismo donde sobresale un botón.

 

Sube la escalinata de un Boeing 747-200B

Lleva su rebaño de escolta en un costado

A su diestra, un maletín negro de exteriores de cuero, interiores de terciopelo rojo

Lleno de cables y mecanismo donde sobresale un botón.

 

Temo que se siente en un asiento acolchado a su medida

Que abra su maletín negro de interiores rojos y acabados de cuero

Mire por la ventana del Boeing 747-200B a 42.000 pies de altura

 

Nos veremos como hormiguitas que pasan, evitando el espacio entre el centro y la ciudad

En el hombre se manifestará querer aplastar el botón rojo de su maletín negro de exteriores de cuero lleno de cables y mecánica.

No quedaría entonces lugar donde ejercer juicio ni quien nos diga que es la justicia

Desde el avión presidencial

Solo somos hormiguitas que pasan, evitando el espacio entre la taza y la azucarera.

martes, 9 de abril de 2024

De peatones y poetas.

 El corazón de la urbe late fuerte,

Entre luces que titilan al caer la noche,

Cada calle canta su propia historia

Cada alma cautiva a su propia suerte

 

Los edificios rozan el cielo con desprecio,

Testigos mudos de historias rotas

La ciudad reza, pero nunca se persigna

En su eterno bullicio, un reino de costra

 

El asfalto susurra bajo miles de pisadas

Un río de vidas que sin parar fluye

Se pintan en el cableado fútiles luces

 

En este teatro de sombras que se agitan,

Cada rostro lleva una máscara de olvido,

Un escenario en que la trama se repite

Un ciclo sin fin

Un laberinto perdido

 

En la penumbra de las calles sin nombre

Surge la esperanza como un faro que guía

Un suspiro de luz en la oscuridad sombría

Un sueño persistente que el corazón esconde.

Mazmorras profundas.

 Rimas retumban como cadenas,

Estrofas retorciéndose como espinas.

El dulce néctar de las musas, ahora veneno

Y yo, poeta abatido, declino la copa divina.

 

El mar de las palabras me sofoca

Cada metáfora, un peso que me hunde.

Versos que antes volaban, ahora me estrellan

La poesía

 Mi mazmorra profunda.

 

La belleza de un soneto

 un espejismo

Un libre verso

un pájaro moribundo

Cada palabra

 un recordatorio del abismo,

Donde la flor se pudre

                                       Sin siquiera brotar

 

Anhelo el silencio del olvido

Desistir de la pluma, cerrar el libro sellado.

Pero aún en mi desdén

un ruido

La poesía vive

en mi corazón encadenado.

La plaga

 Barrios antiguos, ecos de historia,

sus calles que vibran con memoria y alma

Puedo oler donde vine la plaga,

Con su soberbia, su vulgar majadería

 

Casas que cambian, precios que se elevan

Los santos de mis viejos sus caras giran

Los rostros de siempre me son ajenos

En mi propio suelo soy extranjero

 

Mi barrio cambia

pierde su esencia,

A mi vereda asechando viene la plaga

Viene tejiendo la ausencia

de un hogar que tuve y no volverá.


martes, 12 de marzo de 2024

Un verso a la vez (programa de desintoxicacion para poetas recurrentes)

 Ojalá pudiera dejar el cuaderno y el lápiz de lado

Deshacer la urgencia vana de abrir tanto la boca

 

Dios mío

Concédeme la serenidad para no decir coplas

Valor para olvidar aquellas que no puedo

Y Sabiduría para escribir prosa.

 

Deberé admitir que soy incompetente, inútil en ponerle freno al verso

Mi vida se ha esfumado en la lectura convulsa de líneas grises

Buscaré un Dios para que me devuelva el juicio

Resolveré mi vida confiando ciegamente y me repetiré que el infierno no es el prójimo

El me sabrá cuidar mejor y me apartará del micrófono abierto

 

Hurgaré en mi mente para confesar mis faltas: todas las noches de escondite leyendo a solas

Sin temor, a voz alta diré que me he bebido miles de libros

Que se ha deslizado sobre mí el amargo veneno de las tintas

Admitiré todos mis nombres

Todas mis cruces

Dios sabrá perdonarme

 

Con su borrador quitará las letras rotas

Enderezará los reglones torcidos

Tachará esos vapores parisinos escondidos entre las páginas y sus diabólicas uniones

De seguro, si con devoción se lo implorase

El Sabrá liberarme

 

Haré una lista de todos los desafortunados que escucharon mi voz haciendo rimas

Iré en cada cantina rechinante y vieja buscando que me absuelvan

Repararé mi pecado quedándome callado, me pegaré con una botella tres veces en el pecho y maldeciré a voz viva a Bécquer

Por su culpa

Por su culpa

Por su culpa y la de las golondrinas

 

Siento compasión por todos esos desgraciados que aún riman

Que envían mensajes a deshoras para que les revisen el poema

Aquellos que esperan el espacio para correr hacia el micrófono

Por todos los miserables que disimulan no haber entendido

Esos seres podridos que se beben un recital malo por semana  

Yonkis de garabatos y metáforas

Persiguiendo editores tras la droga de las letras

 

Maldita sea la industria de la imprenta que a tantos jóvenes ha orillado a convertirse en poetas

lunes, 11 de marzo de 2024

Casa de empeño

Epf: “Igual que en la vidriera irrespetuosa
De los cambalaches se ha mezclado la vida
Y herida por un sable sin remaches
Ves llorar la Biblia contra un calefón”

Enrique santos Discepolo - Cambalache

Quiero ser grande

Tan grande para caber en todas las pancartas, en todas las banderas


Pongan mi retrato en todas las escuelas

Cuelguen mi foto en la sala de sus casas

Préndanme velas y lean mis poemas sin tartamudear

Aprenda de memoria mis letanías

No quieran verme la cara de poeta

No quieran despertar mi furia.

No se les ocurra decir:

                     “señor señor”

                     “cristo cristo”.