sábado, 29 de octubre de 2022

Iconoclasta

 Mí abuela:
Cuando se quedó ciega le rascaba los pies a la Virgen de la Soledad
Nunca nos creía que esa no era la ninguenta.

viernes, 28 de octubre de 2022

Tres

Te admiro desde lo lejano
En lo recóndito de mi mente
En el quicio de la duda.

Péndulo en la incertidumbre
Espero no venga la muerte
Que no se me pase la vida
No me vaya yo a vivir muriendo en la espera

Te admito desde lo oculto
En lo interno de mi mente
Tu nombre me dice que uno y uno podrían ser tres.


Sinchaso.

 Compratriotas:
¿Qué pasará cuando los hombres de Mumm Ra traspasen el alambrado y topen sus barcas las costas? 

Dice el monarca:
Usaremos como bombarderos las palomas de la plaza de la cultura
Ya que no tenemos una
Ya que solo tenemos bombas.

domingo, 23 de octubre de 2022

Plumas de mortuario

En mí una paloma muere hoy
Con alas que no batieron aire, un pico que no tomara suspiro.

Quieta
Sin parpadear
Pierde la inocencia descifrando la muerte
En una ansiedad inmóvil
Una catatonia con olor a ajo y rosas.

Se muere hoy en mí una paloma coja
Que no cogerá vuelo
Resignada, pía la alabanza a la melancolía
Se arropa en el calor de una chinga
Dormirá y no la despertará el humo de un cigarrillo de callejón sombrío.

Se morirá con las miradas que cuentan grietas en la acera
Sus plumas se tensaran  en las gargantas apretadas de los hombres que evitan verla.

Inanis Hommo

Vengo de la nada y nada viene de mí
La nada existe solo cuando la menciono
A menudo me pregunto si existo yo.

sábado, 22 de octubre de 2022

Restahila

Un mosquito pica un gato
El gato rasca el lomo
Loco muerde, aruña un perro
El perro muerde un hombre
Un hombre hierve en fiebre agónica
Enloquecido mata cinco hombres

Cinco hombres vengativos liquidan una familia 
Diez hombres vengativos en desquite asesinan cinco
Otros cien vengando rematan diez
Una milicia fulsila cien hombres

En batallón, avanzan a tomar la vida a miles
Un ejército completo se forma
La nación se levanta completa.

Dos naciones poderosas detonan un país
Una gran federación vuelan medio continente
Los que permanecen en revancha incendian el orbe.

Al final:
La muerte apaga el fuego
Barre las cenizas
Cierra la puerta
Apaga el bombillo
Se siente en su mecedora a disfrutar su jubilación.

Hallado y perdido.

Me dedico a llenar los vacantes de las bancas
A deshoras que limpian la iglesia o Dios se desocupa en el sonido del teléfono que no va a contestar.

Nos hemos cansado de hacer pilates en los fríos de cerámicas que reflejan nuestros pecados

En las uniones llenas de mugre que piden escoba
Allí apilamos nuestra apariencia en puños de decena.

Sabemos lo que hacemos
Mientras yo : soy Samuel dormido entre los asientos
Cómo un niño de cumpleaños latino
El cual duerme mientras hay una fiesta afuera 

Hallado y perdido en el templo
Con ancianos mudos, sabios distraídos en juntar las manos y doblar las piernas.

Para que nadie le pida a Dios que vayan a acariciar o correr por huérfanos y viudas.
No se vaya a ofender la madre fatiga
 el abuelo patriarcalista o la abuela apariencia 

Perdidos -todos-
Hallados en el templo, el niño nada nos pregunta.
Cansado está de que le demos la espalda.

Extraterrestres del tercer planeta.

 Se ha caído el puente de Londres
¿Que más da?
Si se nos caen las ilusiones acá todos los días
En este sitio donde no nos llegan los Baileys
Donde se nos ahogan los sueños como jovencito inglés en las playas de Dunkerke

Pies ampollados de caminar
De buscar un árbol de fruto para alimentarse
Más los arrozales se han secado
Y nos niegan la piedad bélica de una nuclear explosión.

Los números de los letreros cambian ascendentes
Mientras descendemos a la locura de los extraviados en la repartición de suerte y alimento

Ante las pruebas remitimos que creemos en milagros 
Porque tan solo un milagro podría salvarnos
Porque tan solo somos milagros al vernos caminando
Pues hace un par de años no deberíamos estar vivos.

Somos objeto de explotación bien indentificado
Vivimos la desdicha de ser los extraños, los extraviados, los extraterrestres del tercer mundo.

jueves, 20 de octubre de 2022

Tridente y cola en el arrozal.

Lo asustaron de niño con la calamidad
La figura roja con tridente y cola
Nunca lo debía escuchar a él ni a sus artimañas

Lo enseñaron siempre a confiar
En los trajes y las estolas
Nunca debía cuestionar, su pulcritud ni sus galas

Cuando la cosecha se arruinó
Sobre la tierra yacian amarillentas y secas las vainas.

El a Dios oro, y una respuesta esperaba
Un hombre de sombrero, botas hechas de piel de búfalo y sonrisa pícara estaba pasando la cerca.
 
Ofrece una oferta que no puede rechazar
En el desespero firma la sentencia.

Lo asustaron de niño con la calamidad
La figura del acusador adversario
Le advirtieron sobre vender el alma al diablo
Pero nadie le advirtió sobre venderle el aliento al capitalismo voraz.

El dinero ahora es dios
Mas siempre ha sido el demonio.

Ignacio en la TV.

Vaga, caprichosamente
Estiramos la mano para alcanzar el control
Prendemos la televisión e ingenuamente creemos
Que las Noticas no nos alcanzarán.

Nos alcanzarán, hermano
Tarde o temprano
Alguien mirara la desgracia en cada televisor

La noticia seremos nosotros
Un medio
Más una antena que un hombre
Un aparato de morbo y fútil consumo
La desgracia, se esparce por ondas.