jueves, 20 de octubre de 2022

Tridente y cola en el arrozal.

Lo asustaron de niño con la calamidad
La figura roja con tridente y cola
Nunca lo debía escuchar a él ni a sus artimañas

Lo enseñaron siempre a confiar
En los trajes y las estolas
Nunca debía cuestionar, su pulcritud ni sus galas

Cuando la cosecha se arruinó
Sobre la tierra yacian amarillentas y secas las vainas.

El a Dios oro, y una respuesta esperaba
Un hombre de sombrero, botas hechas de piel de búfalo y sonrisa pícara estaba pasando la cerca.
 
Ofrece una oferta que no puede rechazar
En el desespero firma la sentencia.

Lo asustaron de niño con la calamidad
La figura del acusador adversario
Le advirtieron sobre vender el alma al diablo
Pero nadie le advirtió sobre venderle el aliento al capitalismo voraz.

El dinero ahora es dios
Mas siempre ha sido el demonio.

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