Me dedico a llenar los vacantes de las bancas
A deshoras que limpian la iglesia o Dios se desocupa en el sonido del teléfono que no va a contestar.
Nos hemos cansado de hacer pilates en los fríos de cerámicas que reflejan nuestros pecados
En las uniones llenas de mugre que piden escoba
Allí apilamos nuestra apariencia en puños de decena.
Sabemos lo que hacemos
Mientras yo : soy Samuel dormido entre los asientos
Cómo un niño de cumpleaños latino
El cual duerme mientras hay una fiesta afuera
Hallado y perdido en el templo
Con ancianos mudos, sabios distraídos en juntar las manos y doblar las piernas.
Para que nadie le pida a Dios que vayan a acariciar o correr por huérfanos y viudas.
No se vaya a ofender la madre fatiga
el abuelo patriarcalista o la abuela apariencia
Perdidos -todos-
Hallados en el templo, el niño nada nos pregunta.
Cansado está de que le demos la espalda.
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