sábado, 20 de febrero de 2021

Al sur


epf: "She says, "Hey, babe

Take a walk on the wild side"

Said, "Hey, honey
Take a walk on the wild side"
                                                        Lou Reed - Walk on the Wild Side


6 norte, alameda 10, casa 11


Donde nací la alarma era un "buenos días" de juan chepe a las 6 en el 7.


También la alarma era "huevo fresco huevo grande".


Ducharme, comer, vestirme, kilómetro y medio bajo el sol, 5 horas de colegio y  luego al comedor.


Tocar timbres, correr, jugar con Esteban, Jorge y Mario.

Pelear con ellos, bicicleta y patines, girar la bola y balines.


Ver a Dilan crecer, tirar piedras, partir a patadas un portón porque el viejo le pegó a un niño..


Lucha libre, undertaker, john cena, hardys y misterio.


Disloques, chillones y mordidas de perro.


Y tengo que ser sincero

De todo lo que deje en la casa 11 algo aún quiero.

De todo eso no tan bonito a veces el día no era tan feo.


Pero habían días de ira y enojo, donde se prendía en fuego la casa rinrineando

22 90 35 08.


Días corriendo por alamedas, de piedras en los codos y la piernas.

De casquillos en la acera y puñal en las costillas.


Días de ver a mis amigos acribillados, el parque podrido en pedazos.

Quebrar narices, romper cabezas, sobrevivir en la jungla de cloacas abiertas y vecinas chismosas.

Olor a mota, charbasca de morada, horneado como pancito de canela.


Rezar los rezos, marearme con rompope, subir a la periférica, irnos a pie a jugar a la sabana, escuchar don omar, wisin y yandel, la plancha de mami, su campana en la taza y tres de azúcar en el café.


Ir a la alameda de capmany, tomar aire después de evitar el asalto y la estocada.

 Just remember honey bunny, Born in hatillo 6.


En esta jungla no hay tarzán que resuelva nada.



martes, 16 de febrero de 2021

Jamás voy a ser pez en el agua.




Cuando el mundo tira para abajo

Es mejor no estar atado a nada

Imaginen a los dinosaurios en la cama”

                                                            Charly García - Los Dinosaurios.



Es una fuerza invisible e invencible que nos empuja a todos.

Que comenzó la desgracia a como inició la otra tragedia.

Adán y Eva, una manzana. 

Newton, un golpe, otra que en su cabeza caía.


Esta maldita hizo que resbalara mi avena y ahora este vertida en la alfombra

Fue la que hizo que se cayeran las torres.

Que se nos viniera el cielo encima.


Mató a los dinosaurios y con nosotros solo juega 

Empujándonos un dedo encima cada día

Empujándonos a resbalarnos en la avenida.


Dios no ahorca pero aprieta

Al punto de casi asfixiarnos...pero al ultimo segundo vivir nos deja

Un juego macabro es lo que juegan.

De si o no

De tin marin

De sube y baja

Te tiro, te recojo

De derecha e izquierda

De te amo hoy pero mañana no.


Todos nos encorvamos poco a poco con este peso y nuestras maletas

Hasta que nuestros rostros conocen la grava.

Los años nos llenan los bolsillos y nuestras rodillas tiemblan.


Esta maldita hizo que se disparara el arma al golpear el suelo

Fue la que hizo que del puente se lanzará otro y no flotara.


Esta prisión sin barrotes no nos deja flotar 

No nos deja volar

No nos deja besar las estrellas.


Ha tirado a mis amigos, al punto que han roto el suelo

Descienden por agujeros cuadrados y en navíos igual de cuadrados surcan un océano nuevo.

Al que no puedo acceder yo

Y  extiendo los brazos para hacerlos subir pero no puedo

Me cae un gran peso encima, les siguen pegando abajo.


Esta presencia hizo rodar las píldoras en la garganta

Hizo que mi compañero en la soga colgara

Y va a hacer que caigamos en una cama.


Hará que Andrea se tome los senos frente al espejo y tema que ya su marido no la ama

Hará que un vidrio aplaste a una niña

O permitirá que se caiga un crucifijo y la cara de Jesús siga desfigurada


La gravedad de todo es que siempre habrá gravedad

Y siempre le tuve miedo

Y siempre todo tira para abajo 

Y la vida pesa

Jamás voy a ser pez en el agua




Tren Amenazante.



Cuando estoy bien no termino de estarlo.
Resuena el tren y en su traqueteo  piedras levanta del exilio.
Y amenaza con volver, amenaza con volver.

Despierto de un sueño, creación de sonidos de bestia metálica, o el recuerdo de bombones, una flor marchita y un "no me verás más".
Y amenaza con volver, amenaza con volver.

Dónde coloco el tren y esta pena desafiante?
En los libros, las canciones o en los bolsillos de los pantalones, quiero colocarlos dónde no vayan a volver.

Donde, como, cuando, dejan mis pómulos y bigotes de comer sal y beber desgracia?.

Desgracia que pesa
Desgracia que no reza
Desgracia que amenaza
Desgracia de hambre, de abejas, de picos, filos y enjambres que laceran y clavan dónde guardo al amor. Desgracia de caminos ardientes y pies descalzos, de mundos sin leche ni zapatos, sin papá y mamá.

Sin papá ni mamá. Que el tiempo se los traga y amenaza. De frenar en el andén, subirles y de nuevo en sus engranajes hacer sonar el crujir. Y amenaza con tomarlos. Amenaza con tomarlos

El tocadiscos no se calla.

 Dicen que nací solo

Que abría paso con los hombros y que grite fuerte al saberme en el mundo.


Dicen que crecí solo, encerrándome descubrí el cuarto del fondo.


Escondrijos y gavetas

Gavetas y escondrijos.


Dudas empolvadas, miedos que nos tomarían la mano, y un tocadiscos oxidado que no se calla y que de girar no para.


como una rueda mágica o un carrusel

Como un carrusel o  una rueda mágica.


Choca en el fondo su melodía

Se extiende y sale por una pequeña ventana.


Hoy sigo, mañana se acaba

No se acabó, 

sigo,

hay un mañana. 

No es mañana, 

cuando se acabe se acaba.


La esperanza es escandalosa.

Escandalosa es la esperanza 

El tocadiscos no se calla...

El tocadiscos no se calla.

Solo quiero superar.

El dinero puede ser gratis, pero el amor puede costar más que nuestro pan

El techo está difícil de alcanzar

El futuro cercano está roto y sangrante.

Y yo...solo quiero superar.


 Las manos con la que trate de sostener este hogar.

Las quitaré y en mi cara las pondré

Dejaré que todo se vaya para abajo y me aplaste.

Y luego de los escombros , medio vivo me arrastrare.

Porque yo...solo quiero superar.


El techo que me dio alivio se convirtió en otra oficina

Reclamos, llamadas cortadas y gritos

Los pasos de tacón chocan con los ecos

La Gerencia nos llama a su despacho.


El presupuesto decayó y trabajo muchas horas, de nada hay tiempo.

El sexo se oxidó, ya no pedimos mas lo mismo en el restaurant.

Lo que se ahorro en condones no repara el no ir a la playa.

Ni no poder comprar una camioneta.


Odias la música que uso para limpiar

Te molesta mi ronquido

Y mi chaqueta invernal


No nos vemos a los ojos al hablar

Los besos no saben igual y si me gritas ya lo veo normal.


Las madrugadas que me pedías que te explicara la serie porque no entendías, se convirtieron en guerra fría.

Que se calienta hasta que mojo la almohada

E intento cubrirme con la cobija, como si por las fibras del edredón no pasaran las flechas que salen de tu boca.

Pero no es así.


La botella me da miradas sin ojos ni cara

Me incita a salir y no llegar a casa.

Y solo quiero superar.


 Beberme las promesas rotas y vomitar desconsuelo

Mientras sueño en el suelo, no me quiero incorporar.


No quiero más dolor al entrar, ni verte el ceño fruncido.

Ni verte llorar porque no me dejas ir.

No quiero mas oraciones de sanación, ni lecturas de la biblia.

Quiero que me rasquen la espalda

Que me saquen las espinillas de la cara

Un beso en las mejillas

Los cepillos compartiendo un mismo vaso

Lavar platos juntos o estar en la ducha al mismo tiempo.

Quiero tu respeto o un poco de estima


Quiero amor

Quiero amor real



O al menos que me dejen superar.


 El techo no lo pudimos  alcanzar

El futuro cercano está roto y sangrante.

Mi padre viene por mi y mi maleta.

Y yo...solo quiero superar.

viernes, 8 de enero de 2021

Un centro se deforma y cruje.

 La noche escondía algo

Supuse seria tu necia toxicidad
De siempre querer ser vos

Pero el teléfono guarda quimeras
Y en la bocina gritan de dolor.
Una madre se ha perdido
Su centro se deformo.

Las rosas lloran espinas
El silencio grita un adiós
El hijo se tuerce en irá

El llanto lo deformo

Quién ha robado de las canastas el pan?
Quién hoza con tal ofensa escupir a Dios?
Quién está golpeando el suelo?
Queriendo en su furia y su afán, liberar todos los infiernos para poder defender a su mamá.

Le encuentran las valkirias a punto de muerte
Pero al Valhala no van los cristianos.
La pasan reliquia de mano en mano hasta su centro de nuevo se forme.

Mientras el hijo en el centro aún se rompe.
Sus manos no son lo suficientemente grandes
Para juntarlas y un techo a mamá hacerle.

Sus ojos no son lo suficiente grandes para cuidarle siempre.
En su centro aún cruje el dolor que no pudo evitarle, la ira de un asesinato no cumplido.

Su rostro sigue en una mueca de dolor deformado, su centro roto y herido.

Un tipo se despierta quejándose por qué no está su amada (pero ya hace tiempo)

 La mañana me despierta con pajarillos


Con tenues luces naranja en la ventana Que avisan que empieza otro día Dibujándose un nuevo cielo.
Pero la memoria sigue fresca Como un kilo de cemento, que se endurece y quema. Pasan los 4 carruajes, y yo en una figura, no me percató ni me muevo. Solo se me avalancha a la cara otro ciclo Solo se me aparece un otro año nuevo. La memoria sigue pesada Cómo pesa en un maletero un muerto Como quien quiere huir de una condena Cómo corre un bandido de un perro. Eso eres en mí memoria El límite entre un asilo y un cementerio Un recuerdo que me quema las entrañas Una pequeña sucursal del infierno. Aunque pase y corra el tiempo Algún demonio atiza el fuego Quemando cada una mis alegrías Quemándome hasta tocarme el miedo.

Pensando en Silvio y en mí mismo subiendo una montaña.



<< Yo no sé lo que es el destino caminando fui lo que fui, allá Dios, que será divino, yo me muero como viví>>
                                   Silvio Rodríguez.


Me mareo subiendo la montaña
Al bajar el rostro y mirar al suelo
Pisoteada toda mí vida y su silueta
Pisoteado todo lo que compartí y he vivido.

Viviendo la suerte del poeta

Bajo a resbalones en la pendiente embarrialada
Sosteniéndome de los muslos de Gaia.

Finalmente caigo desbocado al caudal.
Los pájaros se tuercen en carcajadas

De las piedras junto los pedazos que quedan, y miro como corre el agua.
Corre el agua en un río, también eso soy yo y lo vivido.

La furia del agua no amansa, pero mis pies se entierran en la arena.
Mis pantorrillas ya no tiemblan ni mí cabeza se marea.

Creo que este es el momento de avanzar.
De escoger si caminar o navegar.
A pueblos que no existen a puertos que no conozco.
Pero el agua y la montaña solo me demandan esto... avanzar.
Allá Dios con lo que he vivido, solo esto es lo que soy.


Un niño en una montaña. En un río un pequeño dios.

Pandora de cartón y tape.

 Debo buscar en mí armario

Las piezas del tren a escala

Abro las cajas con miedo
De que habrá una y te salgas.

Abro dos o tres y son libros
Otras son libretos de teatro
Unas son facturas canceladas
Otras son solo garabatos.

Abro las que están cerca de mí ropa
Mis brazos no soportan tanto peso
Caen al suelo y sonríe Pandora
Corren libres el dolor y el recuerdo.

Te escondes debajo de mí almohada
Para jalarme los bigotes en los sueños
Para abrirme los ojos a la fuerza
Para sembrarme espinos en la calavera.

Me mienten tus memorias ásperas
Queriendo que siga en ilusión y espera
De algo que se ve pero no llega
De un pan que en la puerta se me quema.

De un repuesto que se consigue solo en el extranjero y evita que el tren corra inquieto.

El dormitorio se llena de agua, inundándose está mí casa.
El sol saldrá a mí ayuda
hasta que pueda echar de nuevo los recuerdos en una caja.

Revolución de la maleza.




Mientras llueve las flores se deshojan y a los sapos no les importa.

Se esconden en una piedra, mientras el agua con las plantas arrasa.
Que otro sapo les haga una cúpula
Que otro sapo les guarde del frío, que yo pienso y hago solo por lo que es mío.

Otros sapos con la lluvia mordisquean el jardín y lo hieren, le dicen que nadie lo cuida ni le quiere.

Hasta que las rosas sacaron púas, y las ramas se arrollaron en bestias de espino.

Los sapos van quedando atravesados, se levanta en revolución la maleza.
Que la flor no nació para ser comida, sino para alumbrar con su belleza.



La amenaza del sapo aún no acaba, y un sapo más grande se avecina. Se oyen los gritos de una alerta que camina Los sapos tiemblan de miedo. Por su dominio tosco que duro años Es hora de pagar por lo destruido Es hora de responder por todo el daño.