martes, 5 de julio de 2022

Hombre de Nicaragua

 Yo soy de nadie
Ni siquiera soy mío

Me siento en la merced a esperarme, a ver cuándo aparezco, aguardando un destello de mi para pescarme con el anzuelo del ojo.

Yo no soy de nadie
Ni siquiera soy algo

Máquina era cuando tenía una utilidad, fui fin de explotación, 12 horas de jornada Lunes a sábado sin derecho a gripa o a la mínima de las diarreas.

Yo no soy algo
Ni siquiera se si existo

Pobre, mínimo e invisible, divisible en la ecuación de la oportunidad, negado en el salón de clase y en el préstamo del banco.

Yo no soy de nadie
Ni siquiera soy mío 

Permanezco como cachivache de compra venta furtiva, de esas que se ponen sobre una tela en la acera, vomitando ebrio al lado de zapatillas robadas, siendo pateado a mansalva por haberlas ensuciado.

Yo no soy alguien
Ni siquiera estoy vivo

Se almacena mí cuerpo en una cuarto frío con una etiqueta que reza: hombre de Nicaragua, desconocido, 45 años.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario