Ya que fue encontrada, al menos suéltenle las manos
Que su sueño era libertad.
Que su sueño era libertad.
Cautiva, los borrachos tropezantes de adoquines se hincan a pedir indulgencia de su excusado alcoholismo.
Pero no puede hacer ninguna gracia
Tiene los pies atrapados y las manos amarradas
Tiene los pies atrapados y las manos amarradas
Casi casi como la policía, la casa episcopal o la burocracia.
Virgencita rara de bronce
Y por vos ,¿Cuánto darán en una chatarrera?
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