miércoles, 23 de marzo de 2022

La casa del Generalísimo

 Epf:

"Os juro por lo que fui

Que me iría de aquí

Pero los muertos están en cautiverio

Y no nos dejan salir del cementerio"

          Joan Manuel Serrat - Pueblo blanco


Epf 2:

para abarcarte. Sufro yo a tu costa,

Dios no existente, pues si Tú existieras

existiría yo también de veras.



La grisasea amenaza, crece a paso de sol y luna

Se extiende cual maléfica enredadera que de un muro se apodera y lo vuelve todo hiedra retoñando espantos.


Las raíces extendiéndose aprisionan pequeñas manos que pasan cuentas de rosario

Que en temblores puede apenas una voz terminar un dios te salve.


Un padre nuestro, que estás dónde?

Padre, Al cual se le implora que retoñen piernas de dónde hay muñones.

Al cual se le ruegan alas puesto que solo hay vacío de paso y libertad.


En Torrelodones o en el Pardo, se extiende cual maléfica marea la avaricia del hombre, de nuestros viejos se apoderan y los vuelven a todos mármol.


El óxido se hace uno con la carne y lo desgastado de las llantas de una silla de ruedas.

La televisión les da una voz que habla sin calor ni cena

Mientras se coleccionan úlceras de sofá a como fue una vez estampas y coloridos pasarillos en una subasta furtiva.


Las últimas voces de la guerra, se ahogan en flema , en tos percuten un reclamo al espacio que dejó la nada.

Y ese eco no lo contesta nadie

Solo una abeja putrida les sobrevuela, dando a traición un aguijón ardiente o cápsulas de sueño e hiel


 Con su boca seca de yute ajado dan un beso y una bendición, una mano con Parkinson nos persina y nos retoña una flor de muerto...

Que se enraiza en este poema y en esta casa

Donde la vida por los ventanucos se precipita 

Es esta casa, en la cual solo permanece viva...la muerte.






No hay comentarios.:

Publicar un comentario