La adolescente vuelve del colegio vocacional, herida de una estocada
Esconde su vergüenza pulsante en el sesto de la ropa
Que ha ocurrido?
Porque ha subido a su pieza sin saludar?
Doña Ester sube, pregunta por notas, por llegadas tardías y por horas, puesto que sueña ser costeada por una carrera que existe solo en sus expectativas
Mamita no se me junte con Octavio
Mamita no se me meta con alguien típico de esos que no sacan de la pobreza
La joven calla, con el último silencio que se huele antes de una catástrofe
Con la mirada de un guardameta cuando sabe que el tiro va para gol
Traga pena y saliva mientras la Doña retorna al cuarto:
- Figúrese hija bendito Dios, se fue del pueblo Octavio y toda su familia, acabo de escuchar en el patio a Marta
La joven mira, con la última mirada que se dibuja antes de soltar los mares
Con el sonido de una detonante adolescente diciendo que ya se había enterado del abordaje del amor primaveral en el bus de siete
Ambas sostienen incomodo al tiempo
Se intercambian miradas que avecinan una discusión
Entre una mujer que se comporta como niña
Entre una niña que jugó a ser mujer
Mientras ambas creen que la otra ignora el olor a varilla que sale de la cesta de la ropa sucia
Mientras se tratan de engañar mutuamente de que la ausencia de Octavio no significa nada.
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