miércoles, 11 de mayo de 2022

Sax Fagot (disculpa publica de los pobres por meterse en arte)


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Epf:
"No tienen las agallas de ser lo que quieren ser,necesitan personas como yo, necesitan a alguien como yo para apuntar con sus malditos dedos y decir: ¡ése es el malo!, y, ¿ustedes qué son?, ¿buenos?, que va, solo saben esconderse, y mentir, yo, no tengo ese problema, yo, siempre digo la verdad, aún cuando mienta. Díganle buenas noches al malo, ¡vamos!, ¡abran paso al malo!, hay un tipo malo entre nosotros…"

Tony Montana



Quiero pedir una disculpa por este horror

No toco el Sax ni tampoco el Fagot

No me llevaron a clases de piano al cumplir 4 años ni me en enseñaron a pintar


Les ruego me absuelvan por no ser de la moda ni hablar en alemán, por no masturbar voluntades ni intenciones, por llegar en uniforme de ocho horas  a las galerías y a los recitales, por entrar en delantal.


Le quiero pedir una indulgencia a los que un padre majareta les pago una carrera de maña y treta disfrazada de taller de literatura.


Le pido una disculpa al que con editorial se dio cuenta que las palabras son revólveres cargados y con ellas es mas fácil robar


Que falta de respeto

Que canallada


Un pobre que se atreve a hablar sin clases de creatividad

Sin leer a Heidager ni asintiendo la cabeza como perro de taxi pirata a los heruditos.


Denle una cámara, una espátula mejor para arrancar los chicles del suelo

Quítenle la cara, aléjenle los premios que de sudor los puede manchar

 

Descomulguen a los borrachos pobres, que solo son bienvenidos  alcoholizados con su credencial de premio nacional, o una mención horrífica por sus microvagancias.


Que no se arrimen las manos callosas al gozo de la música, de las letras o al orinal de Duchamp, que no toquen lo que amo, con lo que vendo y facturo

Traigan un jovencito, no mas de 20 inviernos, que diga poemitas de Baudelaire,

Poemitas mágicos y góticos.


Pregúntenle con que ojo mira el crepúsculo o la mañana, porque si lo hallo atractivo mañana va a ser leído por gente pobre en los colegios

Que calamidad!

El precio de ser grande, que delito tan impúdico creer que se puede hablar sin haber salido de la escuela franca.


Perdonen a este pobre autor

No toca el sax y tampoco el fagot


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