viernes, 22 de abril de 2022

El guerrero de la montaña oscura


Un crío es enviado a por leña y agua

Pasa rodeando lomas y montes

Evitando aquella montaña fosca de arbustos lúgubres.


Pasa pie tras pie, en un movimiento de huida como de travesura

Pero solo le habita el sentir molesto de que alguien a lo lejos incrusta la mirada.


No devuelve una ojeada con atisbo de sospecha

Lo que le mira desconoce y le siembra una horrida fascinación con tintes de curiosidad.


Se repite para si que las cumbres no tienen ojos con que ver o sospechar

Ni los burruscos son garras con intención de aprisionar 


Al día que sigue después de una vida: Cambia su trayecto

Se coacciona y se impone pasar por la montaña sinuosa para saberse varón

De piedra en piedra

De loma en loma 

Trepa en cada exhalación una certeza

Un rayo que se cuele en una nubarrasca y alude una verdad 


En la cima divisa

Un hombre que blande la tizona en el aire 

Hiriendo a nada

Atacándolo a todo

Agitado con ojo loco mortal, ha de pelear con espectros que no se miran

 << Que ridiculez, y yo importunándome miedos, tan solo un viejo alucinado escondía esta cumbre>>


Se arrellana sobre el suelo, y por harto periodo lo ve luchar con cierta sospecha o curiosidad de si sostiene duelo con una invisible aparición o fantasma.

<<Guerrero! ¿Contra que lidias batalla?>>


El sonido del filo contra el viento calla

Se acerca la figura encorazada

Y en el oído del muchacho combatiente enuncia:


<<El reflejo  de un poeta, guerrero visceral, es buscar su misma alma.

Tan perversa confusión ennegrece sus ojos hasta no saber donde empieza ni termina su existencia>>


Desde ese día el niño boto la cubeta con agua

Tomando un trozo de leña amenazo al aire

Y se batió en duelo contra todo y contra la nada


Hoy dos hombres revolotean las espadas en la cima de una montaña oscura.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario