Me siento
un mueble más de la casa
Un plato
caro de la alacena que cuando hay visita se saca
Cada beso
de cualquiera lo siento como quien acerca los labios hacia la pared solo porque
si
Como quien
se le antoja un café y se lo toma, a sorbos grandes acostumbrada a
millones de tasas.
Me siento
como el décimo quinto cigarro de la cajetilla de veinte, uno mas entre el
primero y el ultimo que se apaga.
Un tratado
de uso temporal.
Sin
embargo, ninguna tiene tu par de manos, tu aliento y tu sonrisa imperfectamente
inefable, aún sobre mis decenas de ellas y mi descaro no logro para el alma
ningún consuelo ni reparo.
Despierto
acompañado estando solo guardando tu espacio en mi cama y corazón, como si
algún día fueras a volver…a como si algún día te fueras a dignar.
No quiero
ir al mercado y ver tu rostro en el de la muchacha de las flores, no quiero
buscar tus labios en mis compañeras de curso, no puedo encontrar tu luz y
belleza en el cuerpo de la venus ni en el de su amiga la morena.
Tantas
puertas que se abren para solo encontrar un bodegón vacío, tan vacío como yo
sin ti.
Te buscaba
entre los hielos de mi whiskey pero supuse que ahí jamás ibas a estar, clavo
saca clavo siento que está mal ese refrán.
Como se
saca del corazón una daga
¿Como se desclava un cincel?
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