martes, 26 de noviembre de 2019

Dormite Azunah.

A Azunah me la regalaron cuando tenia 16 años, sufria bullying en el colegio, mis papás estaban recién divorciados, tenia problemas graves de depresión y tal.
Recuerdo que Azunah tenia una hermanita, y yo vivía en un departamento con papi y la administración solo permitía una mascota.
Escogí a Azunah porque desde el principio fue un click automático, y era tan diferente, parecía que tenia media carita de un color y la otra mitad de otro. Tan diferente y peculiar como yo.
Hay cinco momentos en mi vida que son los que digo que realmente se me ha roto el corazón,cinco momentos que he sentido a los heraldos negros:
"Hay golpes en la vida, tan fuertes… ¡Yo no sé!
Golpes como del odio de Dios; como si ante ellos,
la resaca de todo lo sufrido
se empozara en el alma… ¡Yo no sé!
Son pocos; pero son… Abren zanjas oscuras
en el rostro más fiero y en el lomo más fuerte.
Serán tal vez los potros de bárbaros Atilas;
o los heraldos negros que nos manda la Muerte."
En esos cinco momentos, en 4 estuvo Azunah, siendo este año el ultimo que compartió conmigo.
Hay unas fotos (las tres que salgo en cama) que tome pesando 58 kilos, despertándome entre estertores y pesadillas, lleno de ataques de ansiedad y unas ansias terribles de beberme todo el mar y mas allá. En esos momentos ella pasaba mas de 15 horas diarias acostada conmigo, lamiendome, ronroniando etc etc...dándome su amor, diciéndome sin palabras que era amado por ella, hoy es la sexta vez en mi vida que se me despedaza el alma, que se me rompe el corazón en miles de pedazos.
Este año he sufrido las ausencias y las partidas, un amigo muy querido se quito la vida, mi ex y yo decidimos cortar en su momento y otros "amigos" simplemente se fueron.
No se cuanto mas pueda soportar el paso del tiempo, se nos olvida a los mortales que somos esto...mortales, polvo tirado a la suerte del viento, olas que rompen efímeras en as rocas.
Gracias Azunah porque en muchos momentos de completa soledad, de completa angustia y oscuridad fuiste mi amiga, la que me decía con sus patitas, con lengua rasposa que era amado y que todo estaría bien.
Gracias porque nunca necesitaste una palabra para darme aliento, gracias amiga por haber estado como gotitas de gomaloca pegando los trozos de corazón.
Dormí tranquila.

A como el principito tuvo al zorro, así te tuve yo a vos.















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