¿De cuántos estrechos está hecho lo holgado?
¿De cuántas velas se enciende el sol?
¿De cuántos ahora se arma un pasado?
¿Mí sueño y mí espacio, quien los ocupó?
¿Mis cosas de cuánto yo están hechas?
¿ Pesa más un cuerpo o la memoria?
¿Quien se atreverá a entrar a mí pieza?
¿Quien se atreverá a quitar mis cubiertos de la mesa en la siguiente navidad?
¿De cuántas palabras necias están hechos los oídos sordos?
¿Cuántos ojos sacan los cuervos malcriados?
¿En qué esquina vuela la memoria?
¿En qué lugar pusieron mí silla?
Luego de muerto serviré al menos para una cursi sonata
Pero al tiempo no importará: nadie escucha la fatasmal queja.
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