Directa e irreparablemente a sus cencas
Mírala, que la vanidad lleve la batuta para que la hagas danzar.
Cruza la puerta
Luces negras y paredes de terciopelo rojo
Muerden sus labios, sorben su licor con vistazos impúdicos
Cuidado con el tiempo que agrieta tu bello rostro
Ya no habrán regalos cuando llegue ese momento
Mirar a la adultez es mirar a la malicia
Trasquila tu mentón y mejillas
Nada de trajes oscuros de barón con paso de oficina.
Se niño, se mercancía, manufactura y producción
Un ídolo de porcelana
Movido por los eros
Movido por los thanathos
Se busca efebo para destruir
Se busca efebo para "amar"
Mirar a la belleza es mirar a la muerte
Apuntas la vista narciso, a tu riachuelo
En el fondo de tus ojos se esconde Caronte.
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